¿Cómo dejar de lado la caricia
que fue rompiendo el camino
hacia donde la noche te deliraba
yaciendo bajo la nube del duraznero?
Ahora existen fibras, hojas desparramas
y el gozo aquel por los estar en su centro
que de tarde en tarde conducían de nosotros
las manos, los cuerpos,
en la permanente humedad de la arena.
que fue rompiendo el camino
hacia donde la noche te deliraba
yaciendo bajo la nube del duraznero?
Ahora existen fibras, hojas desparramas
y el gozo aquel por los estar en su centro
que de tarde en tarde conducían de nosotros
las manos, los cuerpos,
en la permanente humedad de la arena.






















